jueves, 21 de enero de 2016

Lo asumo.

Dedicado para todos aquellos que les tocó despedirse de un amor que nunca pudieron tener.
LO ASUMO
Lo asumo.
Asumo que, se ha acabado y de la forma más cobarde.
De la forma que uno nunca quiere escribir ni contar.
Asumo que, salí por la puerta de atrás.
Sin un gracias por todo, sin un final feliz,
Sin esa última mirada de despedida, mientras tu te vas alejando.
Como viento pasajero que no deja ningún rastro,
más que, algunas sobras de aquello que fue,
de aquello que soltó por el camino.
Asumo que, no tuve más opción que quererte en silencio.
Un amor pobre, arrinconado en el callejón de la vergüenza,
como ese mal trago antes de dar una mala noticia,
como un soldado cobarde que,
se pone su armadura, y al final no sale a batallar.
Sin una hazaña que poder contar,
sin una medalla de honor.
Que deshonor más grande para un guerrero,
el saber que, no hay batalla por librar,
que no hay conquista, sin bandera que defender,
Que no hay razón, sin una patria que representar,
Que no hay guía, sin un mapa donde hallar el camino.
Asumo que, lo nuestro fue espejismo en un oasis,
lleno de agua para alguien tan sediento.
Asumo que, sólo éramos polvo en aquel desierto,
desintegrado, movedizo, sin raíces.
Asumo ser yo quien se lleva la peor parte,
quien paga platos rotos en una vajilla que no es mía.
Asumo que, donde yo dije amor, sólo existía espacio.
Y donde existía espacio, sólo había vacío.
Asumo que, fui director y actor de mi propia película,
que,escribí un guion adaptado de aquella novela romántica,
que dibujé el pentagrama de nuestra banda sonora,
Una banda sonora llamada "Querer no es poder".
Asumo que, te celo solo de mirarte.
Porque odió imaginar que otras manos puedan acariciar mi más anhelado anhelo.
Me resisto a imaginar que, en aquellos ojos no existía pasión.
Me quiero negar a pensar que, tras aquellos abrazos que cubrían mi cuerpo, no era yo el único que temblaba de miedo.
Miedo a mostrar en tu compañía, el niño herido y solitario que se esconde tras de mi.
Asumo que, lo único que me queda es el desamparo.
Esta sensación de soledad eterna y enferma que me acompaña.
Una soledad sedienta, que se nutre de tu rechazo y me roba el oxígeno, cuando el aire de tus labios dicen NO.
Asumo que, hice todo lo que pude,
que pese a tener que rendirme en esta guerra,
superé cada una de las batallas que me hiciste librar,
salí victorioso ante tu tropa del miedo,
hasta llegar a tus soldados del compromiso y el amor,
donde ellos me ganaban por superioridad numérica,
y, no tuve más opción que sacar bandera blanca,
para rendirme ante tal osadía en la que ya era perdedor.
¿Y qué me queda?
¿Que me queda? Si no vacío.
¿Que me queda? Si no impotencia.
Impotencia de no poder hacer más,
de tener que permanecer inmóvil, viendo como la muerte de este amor luchador pierde su aliento, pierde su luz, pierde su esperanza.
Asumo que, te amé en secreto, incluso para mi mismo.
Y eso, es peor que el peor de los chismes,
que aún siendo inventado, al menos tiene algo que contar.
Asumo que, fui un cobarde por decir que quería poco,
cuando en realidad quise decirte mucho.
¿Quién se conforma con poco?
Sino es alguien que, poco afortunado en esta vida, solo le queda mendigar algo que poder poseer.
Dichoso es, quién llama tiempo, donde el otro dice " te doy mi vida".
Dichoso es, quien gira la cara a quién esta dispuesto a dársela.
Dichoso es, quien te da todo, para luego dejarte en nada.
Asumo quebrarme en esta ausencia.
La ausencia de mi propio amor que puse en tus manos,
y que, quise reflejar en tu mirada.
Asumo que todo tiene un fin,
y como todo fin que llega, digo:
Descanse en paz.
Daniel López.


El vacío.

EL VACÍO.

Claro que duele cuando alguien se va!
Y mucho!!

Negar esa evidencia, es negar parte de tus sentimientos.
Es negar parte de ti.

Decimos que nos sentimos vacíos,
y, ciertamente es así.

Porque con ese amor que se va, se va gran parte de nosotros.
Nuestro amor, nuestros deseos, nuestros abrazos,
nuestras ilusiones, nuestras ilusiones..

Decimos que se nos va todo,
Y que, ese todo nunca mas volverá.

Lo curioso de todo esto es,
reflexionar en todo aquello que decimos haber perdido.
Todo aquello que perdimos, y dimos a la otra persona,

ES NUESTRO.

Es lógico que te sientas triste y  vacío.
Porque esa persona se lleva parte de ti,
o, se queda "todo"

Todo aquello que tu le quisiste dar.

Nos duele sentir nuestro propio vacío,
Oír las voces de su eco que retumban en nuestra soledad.
Nos duele que después de dar todo,
al final, tengamos nada.

Podemos obviar ese vacío,
hacer como si no existiera.
Entonces llenas tu tiempo olvidando que así,
no llenas tu vacío, solo llenas tu tiempo.

Vuelves a casa, vuelves a tu realidad.
Después de encontrarte con personas que hacen pasar las agujas del reloj mas rápidas,
De repente, los minutos se convierten en horas,
Y el silencio te recuerda que ese vacío sigue ahí.
Puedes seguir buscando alternativas que anestesien,
que hagan sentirte en una falsa sensación de confort.

Pero es solo anestesia.

Llega un punto en que,
la vida te acorrala,
Y, te obliga a hablar con esa persona,
esa persona que llevas evitando todo el tiempo:

TU MISMO.

Toca asumir el dolor, la perdida de esa persona.
Pero ese vacío esta esperando a ser llenado.
Y eso solo puedes hacerlo tu.

Olvidamos que, todo final es un principio.
Y, de la misma forma que dimos todo aquello que hoy anhelamos.
Todo aquello es, parte de nosotros.

Aquello que entregamos era nuestro,
y nunca se fue.

Daniel López.
Personal Coach.

https://www.facebook.com/coachdaniellopez/










La bola de cristal.

LA BOLA DE CRISTAL

Os pasáis la vida acariciando mi duro cristal.
Ese que os protege de la esencia de la vida.
Dejáis marcadas las huellas de vuestra identidad., e intentáis predecir como si fuerais magos,
unos supuestos males que están al acecho.

Decidís responder en boca de otros,
y sin antes preguntar cuales son sus intenciones reales.
Juzgáis a las personas sin ni siquiera haber cruzado una sola palabra,
otorgando según vuestras creencias e intereses, el trato que debe merecer.
Fácil es, poner un precio, sin antes conocer su valor.

Seres humanos..

Anticipáis acontecimientos, y aseguráis que el dolor y el fracaso, están a la vuelta de la esquina.
olvidando que ambos nacen en el momento que estáis esperando su llegada.
A través de mi reflejo, creáis fantasías, sueños, e historias.
Profecías que muchas de ellas, jamás serán ni escritas por sus autores.
Invocáis un monstruo llamado miedo, que se hace grande al darle la espalda,
y se hace pequeñito en el momento que le miras a los ojos.

Sois tantos aquellos que permanecéis aferrados a mi,
guardándome rencor, por nunca obtener respuestas.
Os desesperáis mirando mi brillo, y sin apartar la vista de mi imagen.
olvidáis toda la energía que me rodea,
vivís obsesionados y anclados con mis respuestas,
y olvidáis que nunca me habéis formulado ninguna pregunta.

Algunos osados se atrevieron a ponerse en cuestión,
todo aquello que ellos mismos eran.
Y, armados de valor decidieron preguntarme:

¿Cual es el sentido de mi existencia?

Yo siempre respondo:

Humanos.

Dejáis pasar la vida, esperando y temiendo cosas que jamás llegaran.
Ancláis vuestra existencia en un pasado que  ya dejo de existir,
un pasado que ya no volverá jamas.
Intentáis que yo os regale la solución a un futuro que aún no esta escrito.
Y os voy a contar el verdadero secreto de vuestra existencia:

Vuestra mano izquierda es, "El ayer"
Ella os dio el aprendizaje.
Vuestra mano derecha es, "el futuro"
Que es solo un deseo.

Lleváis tanto tiempo con las manos pegadas a mi,
que vosotros mismos estáis tapando la luz de la verdad,
y la luz de lo único que puede ser real.

La luz del AHORA.




Daniel López.
Personal Coach.

https://www.facebook.com/coachdaniellopez/







Una parte de mi, en un mundo de hielo.

UNA PARTE DE MI, EN UN MUNDO DE HIELO.

Cuantas veces has oído aquello de:

No llores! Eso te mostrara débil!
No te enamores! Te harán daño!
No confíes! Te decepcionaran!
No lo intentes! Saldrá mal!

Quita esto de mi ser y me quitaras la humanidad que me identifica y me diferencia del resto de animales. 
"La humanidad que todos tenemos dentro".
Será motivo de mofa cada vez que sientas algo y lo expreses, 
quizás aquellos que ríen, esconden tras su sonrisa, 
el llanto interior de la envidia por no poder y saber sentir.
Pretendemos ser como robots, almas de hielo, 
sin ningún tipo de sentimiento alguno. 
Olvidando que es imposible olvidar.
Evitando lo Inevitable; Sentir.

¿Porque queremos ser alguien que no somos?
¿Porque esconder nuestra verdad?

Tenemos miedo a ser débiles, a que nos vean como tal.
Y lo cierto es que, 
ni la persona mas fuerte de este universo, puede librarse de la debilidad con la que nacimos. 
Desde el día 1 de nuestra existencia necesitamos el afecto, la aprobación, el calor humano, 
el sentirnos parte de algo.
El inseguro se hará el fuerte, la bajita querrá ser alta, quien tiene peso quiere la delgadez del mismo que, 
a su vez desea los kilos que el otro quiere deshacerse..

¿Que lío verdad?

Todo lo hacemos por la aprobación de los demás, 
y sin antes disfrutar del lujo que supone la aprobación de uno mismo.
Esas malditas etiquetas que, controlan nuestra vida, y, nos dicen cuanto valemos, 
si merecemos pertenecer a un grupo, si nos quieren, si nos aceptan, 
si dan pie a conocernos, o incluso antes de eso, 
evaluando sin mediar palabra alguna, la posibilidad de ser apto o no apto de mediar conversación contigo.

¿Que tal si aceptamos cada uno tal y como es?

Sin pretender cambiar a nadie por aquello de inflar el ego personal, 
y de tener a alguien a nuestra merced y semejanza.
Una etiqueta tras otra que nos marca de por vida, y nos dice quien somos sin tan siquiera ser.
Una falsa verdad que roba la libertad de tu esencia propia.
Pero.. 

¿Con que etiqueta he de quedarme?
Cada uno de nosotros interpreta el mundo a su manera, 
según sus vivencias adquiridas a lo largo de la vida. 
Y si cada cual ha vivido el mundo a su manera; 

¿En que mundo vivo yo? 

En el que yo mismo he creado.
Cada continente adora a un dios diferente, 
cada país tiene sus gobernadores y sus leyes, 
cada casa es una historia que contar.
Entonces solo queda un mundo en el que creer. "El mío".
De la misma forma que existe solo un mundo a través de mis ojos, 
usare la vida como espejo, para que me muestre quien soy en realidad,
 y no quien ellos quieren que sea.
Los papeles de actores se les da mejor a los profesionales del sector.
Yo prefiero mostrar mi realidad, y aunque me etiquetaron con un nombre para no perderme el rastro, 
detrás de ello hay un ser de carne y hueso, que llora, ríe, tiene miedos, inseguridades, fortalezas, seguridades, sueños y fracasos,
Un ser que siente sus emociones como lo que realmente son cada una de ellas.
"Una parte de mi en un mundo de hielo".